Centros de Convenciones 2026: la nueva arquitectura de la competitividad global

En un momento en que la industria global de reuniones redefine sus estándares y prioridades rumbo a 2026, los centros de convenciones enfrentan el reto de adaptarse a nuevas demandas tecnológicas, operativas y humanas. Desde su perspectiva al frente del Panama Convention Center, Rodolfo del Valle ofrece una visión clara y directa sobre cómo deben evolucionar los recintos para seguir siendo competitivos y relevantes en un mercado internacional cada vez más exigente.

Hoy en día los eventos internacionales requieren una estrategia integral: los organizadores no solo buscan un recinto, sino un destino completo. Para la toma de decisiones, los tres principales factores que consideran son la conectividad aérea, la disponibilidad hotelera y un espacio adecuado para llevar a cabo sus reuniones, explica Del Valle.

Además, menciona que hoy los organizadores demandan una infraestructura tecnológica robusta. La conectividad a internet debe ser potente y contar con redundancia, y no puede dejarse de lado la ciberseguridad, “el hermano silencioso” de la tecnología. Enfatiza que la capacidad eléctrica se vuelve otro elemento clave: si hace algunos años el mercado estaba dominado por los proyectores, hoy predominan las pantallas LED. Muchos eventos utilizan corriente 110 y 220, por lo que los recintos deben estar preparados para ambas. A esta ecuación se suma la sostenibilidad. Vivimos en la era donde debemos cuidar el medio ambiente, reducir desechos y ser conscientes de que un recinto genera empleo y derrama económica, pero también una gran cantidad de residuos. Las prácticas sostenibles pueden ser innumerables: paneles solares, reciclaje, señalización electrónica, hoteles a walking distance, menús con comida local y de temporada, entre muchas otras.

La presencialidad sigue siendo el corazón de la experiencia

Sobre el futuro del venue como espacio híbrido, multifuncional y orientado a la experiencia, Del Valle afirma que la pandemia permitió conectarnos con el mundo a través de plataformas digitales, pero los Centros de Convenciones existen para reunir personas. La gente asiste para ver qué hay de nuevo, conocer a la competencia, descubrir innovaciones y participar en conferencias.

Reconoce que los eventos híbridos, en los que parte del público se conecta de manera virtual, pueden ser herramientas útiles para reuniones pequeñas. Sin embargo, subraya que la experiencia nunca será igual a través de una pantalla que de manera presencial. Estrechar una mano, dar un abrazo o conversar con varias personas al mismo tiempo son experiencias imposibles de replicar en digital. Además, la inversión en tecnología y en personal especializado es alta en comparación con el retorno y la relación costo-beneficio.

La gente como diferenciador absoluto del recinto

Preguntado por el principal diferenciador de un recinto en un mercado global saturado de opciones, Del Valle asegura que es su gente: los valores, el sentido de pertenencia y el profesionalismo del personal hacen la diferencia. Algunos recintos tienen más metros, otros mayor tecnología, amplios patios de maniobra, servicios complementarios o ubicaciones estratégicas; sin embargo, todos comparten un factor común: la gente.

En su experiencia, los clientes más satisfechos son aquellos que recibieron el mejor trato, la mejor sonrisa y la atención personalizada. No como un evento más, sino como su evento. Cuando un recinto cuenta con personal con aptitud, actitud y vocación de servicio, posee el mejor diferenciador, incluso por encima de la tecnología, la seguridad o la gastronomía. Más que  eventos, afirma, los recintos son creadores de experiencias.

Inversiones prioritarias para un recinto preparado para 2026

En cuanto a las inversiones en infraestructura que considera prioritarias, Del Valle menciona la conectividad de banda ancha, la implementación de un sistema DAS (Distributed Antenna System) y kioscos de autoservicio para alimentos y bebidas, herramientas o pago de estacionamiento.

Destaca también la importancia de

La seguridad —security & safety— y la ciberseguridad son, en su opinión, indispensables. Los recintos reciben a personas de múltiples generaciones —baby boomers, generación X, millennials, centennials—, todas con valores e intereses distintos pero con una necesidad común: seguridad y confort.

Complementa esta visión con la importancia de sistemas de aire acondicionado eficientes, salones multifuncionales, elevadores de carga y una iluminación regulable.

El éxito depende del trabajo conjunto del destino

Finalmente, Del Valle reflexiona sobre la colaboración entre recintos, destinos, DMCs y operadores para atraer eventos de mayor escala y complejidad. Para ello cita la frase de Henry Ford: “Reunirse en equipo es el principio, mantenerse en equipo es el progreso y trabajar en equipo asegura el éxito.”

Considera que lograr un evento internacional es un trabajo conjunto de todo el destino: asociaciones, el DMO, el DMC, los hoteleros, el recinto, los prestadores de servicios y las autoridades gubernamentales. Los eventos de gran escala requieren planificación extensa y la participación e involucramiento de muchas partes. Cada una debe aportar su granito de arena para que el destino sea competitivo.