Centro de Convenciones: Solo se usa el 30% de capacidad del ‘elefante blanco’ de OAS

Desde el 2015 a la fecha se han realizado 460 eventos: 80% fueron de entidades públicas y 20% de privados. Se prevé para el segundo trimestre del 2020 adjudicarla a un privado para su operación y mantenimiento.

El Centro de Convenciones de Lima (LCC) se gestó –hace cuatro años– con la meta de convertirse en la sede de grandes eventos internacionales de la región. Se amparó, en aquel momento, en la reunión de gobernadores del Grupo del Banco Mundial que iba a desarrollar en octubre de 2015.

La imponente infraestructura que alberga a cerca de 10,000 personas –ubicado en una zona estratégica del distrito de San Borja y que demandó la inversión de más de S/ 500 millones– fue edificada por la constructora brasileña OAS, en pleno gobierno humalista.

Su adjudicación no obstante –según se dio a conocer la semana pasada– está plagada de sospecha: en la última declaración del mandamás de OAS ante fiscales peruanos, este reveló pagos ilícitos para obtener la buena pro.

Así, tomando como base que ya han pasado cuatro años desde su construcción y puesta en funcionamiento, ¿logró su objetivo de posicionar a Perú como sede de grandes eventos internacionales?

Veamos: desde octubre de 2015 a la fecha –según información del Ministerio de Vivienda (administrador del Centro de Convenciones) proporcionada a Gestión.pe – se ha logrado apenas 30% de operatividad.

El 80% de los eventos realizados en sus instalaciones (368) fueron de entidades del Estado mientras que el 20% restante (90), fueron organizados por instituciones privadas. A lo que se suma –según el Buró de Convenciones de Lima– que el Perú todavía carece de espacios para eventos de gran magnitud (que congreguen a más de 1,000 personas).

“Lima apenas cuenta con 4 hoteles con esa capacidad y el Centro de Convenciones, que a la fecha no es usado en toda su dimensión”, explicó a Gestión.pe Denisse Mac Cubbin , directora ejecutiva del Buró de Convenciones y Visitantes de Lima.

Esta situación –el contar con un LCC subutilizado– coloca a Perú, anotó Cubbin, en desventaja en comparación a otros países de la región que cuentan con recintos para grandes eventos en manos de operadores privados responsables de su comercialización, lo que les asegura una operatividad permanente.

“Lo que nos falta es que –por fin– el Gobierno pueda terminar con la licitación para que un operador privado opere y mantengan el Centro de Convenciones de Lima (LCC) . Actualmente hay una administración temporal, a cargo del Ministerio de Vivienda, pero lo que no hay es una operación completa; lo que dificulta el pleno desarrollo de los eventos dado que los operadores que deciden llevar a cabo su evento ahí, tienen que contratar de forma externa todos los servicios que necesitan para que su evento tenga éxito, lo que le resta atractivo”, anotó la ejecutiva.

En marzo del 2018, como se recuerda, el entonces viceministro de Vivienda y Urbanismo, Jorge Arévalo, anunció que para fines de ese año se llevaría a cabo la licitación para adjudicar la operación y mantenimiento del Centro de Convenciones de Lima (LCC) a un operador privado, a través de un concurso a cargo de ProInversión. Sin embargo, esta promesa no se concretó.

La licitación para la operación, explotación, conservación y mantenimiento del LCC se lanzó –cabe subrayar– el 2014.

¿En qué estado se encuentra este concurso? El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVSC) indicó a este diario que se tiene previsto para el segundo trimestre del 2020 la ansiada licitación.

“ProInversión viene evaluando conjuntamente con el MVCS el modelo económico a seguir, el cual en un inicio deberá ser cofinanciado por el Estado y luego autosostenible”, subrayaron desde el ministerio responsable de su administración.

Señalaron también que –como parte del proceso– las 22 observaciones comunicadas inicialmente por ProInversión se han ido levantando por parte del Ministerio de Vivienda, quedando algunas que no limitan la operatividad del Centro de Convenciones de Lima (LCC) .

“El MVCS ha comunicado a ProInversión que no se deberá considerar un monto estimado como gasto inicial para el MVCS, teniendo en cuenta que el LCC viene operando desde octubre del 2015. Se deberá ofertar al operador la infraestructura tal como está, dándole un plazo para que proponga algunas intervenciones como mejoras, que requiera en el LCC . Dichas intervenciones deberán ser evaluadas por una Comisión Técnica del MVCS que decidirá cuáles serán asumidas por el MVCS”, puntualizaron.

“PROINVERSIÓN VIENE EVALUANDO CONJUNTAMENTE CON EL MINISTERIO DE VIVIENDA EL MODELO ECONÓMICO A SEGUIR, EL CUAL EN UN INICIO DEBERÁ SER COFINANCIADO POR EL ESTADO Y LUEGO AUTOSOSTENIBLE”, SUBRAYARON DESDE EL MINISTERIO ENCARGADO DE LA ADMINISTRACIÓN DEL CENTRO DE CONVENCIONES.

Dos empresas interesadas por el LCC

La directora ejecutiva del Buró de Convenciones y Visitantes de Lima comentó que al menos dos empresas foráneas estarían en carrera por la operación y mantenimiento del Centro de Convenciones de Lima (LCC).

“Desde el momento que se abrió el concurso, se presentaron varios postores que cumplían con los requisitos de ProInversión y quedaron en la primera etapa, dos empresas que son especialistas en operar centros de convenciones de diversas partes del mundo”, acotó.

A reglón seguido, específico que estas empresas están esperando a que se pueda avanzar con el concurso. “Lo que sabemos es que ambas compañías continúan en carrera, dado que si bien el proceso quedo en stand by; no se canceló por lo que estamos a la espera de que el proceso se retome”, indicó.

Recordó que, según estadística de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), el gasto promedio de los participantes a grandes eventos es de aproximadamente US$ 420 a US$ 450 diarios, considerando que pernocte entre tres a cuatro noches. “Lo que se convierte en un cifra interesante de impacto que puede generar el pleno funcionamiento del Centro de Convenciones de Lima “, destacó.

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